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miércoles, 23 de octubre de 2013

¿Evaluación oral en castellano? ¿Es necesaria?

Anteriormente ya publiqué una entrada, concretamente el día 10 de octubre, donde hice una pequeña reflexión acerca de la importancia que tiene evaluar el lenguaje oral. A partir de ahí, en clase surgió un tema que me hizo reflexionar y quiero compartirlo: ¿por qué en valenciano o en lenguas extranjeras se realizan pruebas orales y en castellano no? ¿Es que acaso pensamos que nuestros alumnos tienen un nivel muy adecuado porque lo utilizan desde que empezaron a hablar?

La respuesta, desde mi breve experiencia con niños y compañeros de facultad, es que también es necesario y efectivo realizar pruebas orales espontáneas (en las que los alumnos no se sientan presionados como en un examen), que valoren el nivel de desarrollo del lenguaje en castellano de cada individuo. Somos usuarios diarios del castellano, pero aún así no somos tan competentes como pensamos. Nos relajamos al hablar porque pensamos que lo dominamos, y ahí es cuando más adquirimos ciertos errores lingüísticos extendidos entre la población, y que asimilamos de manera tan profunda que son difíciles de corregir. Además, igual que muchos de nosotros somos valencianoparlantes y aún así nos examinan de manera oral, ¿por qué en castellano no? ¿Qué opináis?




Firmado: Irene Esclapez Sempere

jueves, 10 de octubre de 2013

¿Por qué no se evalúa el lenguaje oral en las aulas?

Durante las clases de esta semana, hemos comentado la importancia que tiene la evaluación dentro del proceso educativo. La evaluación hace referencia al conjunto de actividades que sirven para hacer una valoración y medir “algo” (rendimiento, actitudes, conocimientos y procedimientos). Por tanto, tenemos que valorar muchas habilidades implicadas en el proceso de aprendizaje del alumno (hablar, leer, escuchar y escribir). A pesar de la teoría, ¿realmente en las aulas se valoran todas las destrezas de la misma forma? ¿Por qué se evalúan las actividades escritas y las orales no? ¿Es que acaso la oralidad no es una buena vía para evaluar los aprendizajes de los alumnos?

Si pensamos en nuestra trayectoria educativa, nos daremos cuenta que no hemos hecho apenas exámenes orales o ¿a cuántos de vosotros les han examinado de castellano, conocimiento del medio o matemáticas de manera oral? Estoy segura que la mayoría de respuestas coinciden con la mía, siempre nos han hecho pruebas escritas, pero nunca orales. Por tanto, como futuros docentes debemos cambiar esta práctica, y asignar a las habilidades lingüísticas orales un mayor protagonismo, ya que estas tienen muchas implicaciones personales y sociales y repercuten de manera positiva en la comunicación.

En cuanto a la evaluación del lenguaje oral, como cualquier habilidad (leer, escribir y escuchar), precisa una planificación específica que delimite de manera clara los objetivos, contenidos, las actividades, los criterios de evaluación y otros posibles recursos que vayan a ser necesarios para su desarrollo. De esta manera, podremos ser más conscientes del nivel de dominio del estudiante, y a partir de ahí compensar y trabajar a partir de sus deficiencias para mejorar. De hecho, si no existe una evaluación del lenguaje oral, muchos alumnos arrastrarán y llevarán consigo dificultades y deficiencias que no han sido cubiertas en niveles inferiores de educación y, que pueden conllevar problemas de comunicación más graves en el futuro.

<<Las palabras no son palabras sino cuando son dichas por alguien>>
Ortega y Gasset

Firmado: Irene Esclapez Sempere