Mostrando entradas con la etiqueta Blij. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Blij. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de febrero de 2014

Práctica BLIJ "La formación lectora en la etapa escolar escrito por Antonio Mendoza Fillola."

Actualmente tratamos con una visión de la lectura que cambia el rol tradicional del lector  pasivo y lo transforma mediante la estructura del texto. Antes los métodos de enseñanza de la lectura no contemplaban este tipo de construcción del conocimiento.

El enfoque anterior se centra en los procesos mediante actividades de descodificación y descubrir los objetivos del texto para comprender lo. El lector, sin embargo, realiza una labor interactiva de construcción de significados, de este modo, la educación para la lectura se convierte en un complejo proceso cuya finalidad es que el lector se implique y dialogue con el texto.

Quizás el error que el autor plantea que teníamos es hacer de la lectura un método de aislar al alumno. El autor marca entonces la necesidad de un cambio de lectura, pasar de una lectura de gran carga de páginas a una más concentrada en los conocimiento que queremos transmitir.

Para Mendoza, la lectura de un texto avanza entre certezas y errores, estas se corroboran o no a través de la lectura que nos lleva a la fase de comprensión, en la que los datos ya han sido contrastados y podemos realizar inferencias coherentes.

Otros puntos clave, es los conocimientos del lector y su relación con el texto debido a que influye en la eficacia de la lectura. En cuanto a la tensión lectora, hace referencia a las futuras pregunta que pueda plantearse el lector y como estas pueden despertar futuras interacciones.

El artículo esquematiza las diferentes fases del proceso lector y las describe pero creo que ese no es el objeto de este resumen, ya que, para ese desarrollo concreto es mejor leer el artículo directamente.


La finalidad del proceso lector es una atribución de una interpretación personal del lector, para lograr así sus objetivos mediante el uso del texto que mejor le interese.

viernes, 18 de octubre de 2013

Práctica BLIJ: "La animación a la lectura desde edades tempranas" de Pedro César Cerrillo Torremocha

En el artículo "La animación a la lectura desde edades tempranas", Pedro Cerrillo hace balance de cómo son los hábitos lectores en la actualidad y, también, de qué podemos hacer para seguir fomentando esos hábitos, sobre todo, en los niños más pequeños. Bajo de estas líneas, incorporo mi resumen de este artículo.

En nuestra sociedad, la lectura no es un ejercicio normalizado, porque no es entendida ni aceptada como un derecho ciudadano de primera necesidad y porque no ocupa un lugar mínimamente importante en el tiempo de ocio de los españoles. Sin embargo, España es el quinto país del mundo en producción editorial. Somos una gran potencia editorial, pero todavía no lectora.

Aunque nunca se ha leído tanto como ahora ni nunca han existido tantos lectores, leer no está de moda. Además, mucha de la lectura que se practica, actualmente, es instrumental; se lee más como fuente de información que como fuente de conocimiento. En cambio, parece que nadie discute, hoy en día, la necesidad de extender el hábito lector a la mayor cantidad de personas posible.

Tipos de lectura y lectura escolar

Hay muchos tipos de lectura, muchos de ellos instrumentales, pero, la verdadera lectura es la voluntaria, la que no tienen ninguna finalidad más allá de ella misma. La lectura obligatorias, son las lecturas escolares. Hay que aceptarlas y realizarlas, teniendo en cuenta que, son lectura que exigen esfuerzo, disciplina, tiempo y dedicación. 

Asimismo, debemos saber que nos podemos encontrar con dos problemas: 
  • La necesaria convivencia de la lectura obligatoria y la lectura voluntaria.
  • La selección de esas lecturas obligatorias, de modo que se pueda producir una relación de empatía entre el lector y el libro obligado.

El hábito de la lectura voluntaria suele adquirirse en casa, no en la escuela, siendo una consecuencia de la voluntad de leer, que se ha podido reforzar con la práctica de la lectura en la familia. Lo más eficaz para que un niño lea es, probablemente, que vea leer. Tras la familia, estaría la escuela y, en relación con las dos anteriores, la biblioteca.

El mundo de la animación a la lectura

En los últimos veinticinco o treinta años han sido frecuentes las actividades de animación a la lectura, entendida esta más como un juego/estrategia/técnica para leer un libro concreto que una actividad organizada para el fomento general de la lectura. La animación a la lectura necesita, en la actualidad, una reflexión profunda sobre la Lectura.

Objetivos y ámbitos de la animación a la lectura

  • El objetivo único de la animación a la lectura debiera ser la mejora de los hábitos lectores de los individuos a quienes se dirige la animación, hasta lograr crear en ellos hábitos lectores estables. 
  • Los ámbitos de la animación son de dos tipos: formales (la escuela y la biblioteca) y no formales (la familia, los medios de comunicación, los clubes de lectura, las tertulias literarias o las librerías).
Estrategias y técnicas de la animación a la lectura

Entendemos como tales las actividades que programaremos y los mecanismos que pondremos en funcionamiento para "animar a leer" en diversos contextos, con fines concretos, y que no tienen por qué ser siempre los mismos:
  • Para leer por leer.
  • Para superar obstáculos que la lectura conlleva.
  • Para leer un libro concreto.
  • Para leer varios libros de un tema concreto.
  • Para leer a un autor concreto.
La animación a la lectura requiere unas condiciones previas:
  1. Que la actividad sea libre, gratuita y continuada.
  2. Que los libros elegidos sean adecuados a la edad de sus destinatarios.
  3. Que esos tengan calidad literaria.
  4. Que sean textos completos
  5. Que la experiencia pueda ser comunicada a los demás.
Además, en cualquier estrategia o técnica que programemos el animador debe tener en cuenta:
  • Los destinatarios.
  • El libro que se proponga.
  • El carácter grupal o colectivo de la estrategia.
  • Las actividades a realizar.
  • La existencia de un espacio para la lectura individual y silenciosa.
  • La periodicidad.
  • Los materiales que se vayan a emplear.
  • El componente no utilitario de la estrategia.

Elementos negativos en una animación

En ciertas animaciones aparecen condicionantes y elementos que entorpeces el desarrollo de las mismas y, que impiden, el logro de los objetivos que se proponen. Los más peligrosos son la obligatoriedad de la animación, que el libro elegido ya se haya usado con otro fin, que la animación conlleve premios o castigos, que el libro no conecte con los destinatarios, que la animación obligue a un trabajo posterior o que el texto elegido sea fragmentado y sin vida propia.

La mejora de los hábitos lectores de una población empieza con la formación de sus ciudadanos como lectores literarios ya en las primeras edad. Para que el camino recién iniciado en los nuevos lectores no se vea interrumpido es imprescindible que no les contemos historias aburridas, que no les impongamos las lectura, que no frenemos sus motivaciones lectores y que no les coartemos su capacidad para creer en cosas increíbles. Pero, en ese camino, es necesaria la buena convivencia de las lecturas escolares y de las lecturas voluntarias. La suma de las experiencias de ambas lecturas ayudará a la formación del espíritu crítico del nuevo lector.


jueves, 17 de octubre de 2013

Práctica BLIJ: "La crítica es bella" de Ana Garralón

"La crítica es bella. Cómo analizar los libros para niños" es un artículo escrito por la autora Ana Garralón que destaca la importancia de realizar críticas de los libros infantiles; debido a su gran difusión en el mercado. A continuación, aporto mi resumen sobre dicho texto: 

Los libros infantiles suponen en la actualidad cerca del 15 % de la producción total de libros en España. A pesar de su gran difusión, tienen un pequeño espacio en la crítica de los medios de comunicación. Esta “invisibilidad” deriva de la represión que la cultura y la infancia recibió en el pasado. Asimismo, el carácter pedagógico que han tenido los libros, como instrumentos de aprendizaje e instrucción, continúa presente en la actualidad.

Actualmente ante la sobreabundancia de producción de literatura infantil, resulta imprescindible ejercer una crítica fundamentada. Esta tarea implica entre otras acciones: opinar sobre la obra, tratar de analizar los componentes que hacen que despierte interés y reconocer los recursos narrativos que le dan fuerza y consistencia para un público determinado. El hecho de realizar una crítica es una tarea compleja que entraña las siguientes dificultades:
  • Ausencia de un espacio que permita manifestar diferentes opiniones y predisposiciones, a partir de la oferta de novedades e informaciones.
  • Ausencia de formación de la crítica desde la filología, puesto que los libros para niños no están incluidos dentro de ninguna categoría de literatura. Esta carencia ha hecho que la crítica fuera asumida por personas de sectores pedagógicos que han primado más dichos valores que los literarios. 
  • Un exceso de producción y una falta de información en la labor del que realiza la crítica.
  • Falta de exigencia y valoración de los destinatarios. Por un lado, los niños apenas se acercan a estas recomendaciones de adultos, y por otro lado, los adultos, en muchas ocasiones, no leen las obras.
A pesar de la falta de espacio y formación en la crítica de la literatura infantil, a lo largo del tiempo han pervivido ciertos principios que permiten su análisis. Estos son, según Miguel Vázquez Freire, los siguientes:

  •  Análisis ético-axiológico: el crítico analiza los contenidos morales, los valores religiosos y los educativos.
  • Análisis psicológico: incide en la psicología de los personajes y su influencia sobre el lector infantil.
  • Análisis sociológico: prioriza el estudio de la representación de la estructura y los conflictos sociales.
  • Análisis historicista: el crítico busca los antecedentes temáticos y/o estilísticos.
  • Análisis formalista: analiza la obra desde la teoría literaria contemporánea. 
Para concluir: la literatura para niños necesita espacios de opinión y crítica que sirvan como instrumentos útiles para potenciar una literatura infantil de calidad.


Firmado por: Irene Esclapez Sempere

lunes, 14 de octubre de 2013

Práctica BLIJ

El artículo escogido para la práctica BLIJ ha sido "La literatura infantil en la construcción de la conciencia del niño" de Juan Cervera Borrás. En este, el autor muestra la relación entre la Literatura Infantil y la conciencia del niño, inmersas en una situación socio histórica. A continuación presento el resumen de dicho artículo.

Para poder relacionar la Literatura Infantil con el desarrollo de la conciencia del niño, debemos considerar su interés que, a su vez, implica libertad en la aceptación y uso voluntario de elementos, sin olvidar su motivación. Se acepta que los niños construyen su forma de pensar como resultado de sus capacidades innatas y de la exploración que realiza de su entorno, a través del tratamiento de la información. En este caso, el entorno es la literatura, un canal mediante el cual el niño recibe imágenes de la realidad, pero no la realidad misma. En estos momentos, al niño le debe surgir la necesidad de compararla con sus imágenes servidas y sacar conclusiones lógicas. Para ello, la conciencia la debe desarrollar el niño y no los demás por él.

A lo largo de la evolución de este concepto, el contexto ha sido siempre un factor influyente en la construcción de la conciencia del lector. De esta manera, se ha atribuido el contacto de la Literatura Infantil como medio para fomentar determinados valores y, sobre todo, intenciones de voluntad consciente por el autor, por encima del valor intrínseco, como respuesta a sus necesidades íntimas. Por ello, para estudiar la literatura, debemos tener el punto de vista del receptor. Esta debe responder a sus necesidades íntimas del momento, pues una obra puede tener un significado distinto, dependiendo de los intereses y necesidades del momento.

Asimismo, desde los principios, se ha considerado la conciencia como distinción entre el bien y el mal, a la que se debe añadir el conjunto de procesos cognitivos y afectivos que forman un gobierno moral sobre la conducta del individuo. Para ello, se aplica la conciencia como elemento de liberación, desarrollándola de manera crítica a partir del análisis e interpretación de la realidad. Por tanto, lo que realmente hará libre al niño es la construcción de la propia conciencia con el ejercicio del juicio y de la decisión personal. Por ello, la literatura no es totalmente inoperante, sino que ayuda a que los niños construyan su propia conciencia.

Firmado: María Pizana Iniesta